La semana pasada, viajando con mi familia desde Concepción a Santiago, mi papá me preguntó por qué las mujeres usábamos carteras. Yo le respondí “para llevar nuestras cosas”, y él me dijo que se descubrió que las mujeres de la era paleolítica llevaban carteras. Pero nuestro gusto por ellas, puede ir más allá  de eso. Imagínense que las mujeres de esa época se vestían con las pieles de los animales, no había nada más, pero aun así hacían un bolso, y ¿por qué el hombre no lo lleva? ¿Será algo histórico que a las mujeres nos gusta estar siempre preparadas?

A mí me pasa que mientras más grande la cartera, más cosas llevo y no sé por qué si finalmente con la billetera, el celular y algún maquillaje no necesito más, pero como mi cartera es grande, tengo 2 bloqueadores, algunos pinches, una libretita y un cuaderno, audífonos y papeles varios ¿Les pasa lo mismo a ustedes?

La cartera, hoy en día, ha pasado a ser un accesorio importante dentro del vestuario femenino, hay diseñadores que se dedican mayoritariamente al diseño de carteras como lo hace la marca Luis Vuitton, con sus clásicas carteas reconocidas tanto por sus formas como por su estampado con las siglas; Michael Kors y Fendi son otros, por nombrar los que se me vienen a la mente.

En algunas tiendas también es común ver que la cartera combina con los zapatos, la idea es vender el conjunto, y aunque no nos alcance para comprar las dos cosas, cuando usamos la cartera sí queremos combinarla con zapatos o ropa acorde. Yo por lo general tengo carteras de turno y las uso más clásicas para que combinen con todo, pero en el closet ya tengo varias guardadas. Tengo grandes y pequeñas y estas últimas las uso para salir, aunque últimamente estoy usando el banano que ocupo para salir a trotar, creo que es lo más cómodo que puede haber, y muchas mujeres lo descubrieron así pues también he conocido modificaciones fashionistas de lo que es un clásico banano. Para mi eso también puede ser llamado Cartera.