A veces las personas más estrafalarias o las que se visten según el último grito de la moda no son necesariamente los llamados “Iconos de Moda”. Muchas veces, por lo menos para mí, son iconos aquellas personas que están en la palestra por algún motivo que llame la atención, aquellas personas rupturistas que independiente del miedo al que dirán hacen lo que ellos sienten y muchas veces lo expresan a través del arte, vestuario, música u otra corriente. Creo que Carla Bruni es un exponente de mi idea de Icono de Moda.

Carla Bruni, es una modelo italiana, nacionalizada francesa, quien vino al mundo el año 1967. Es una mujer que se nota y hace lo que quiere. Dejó sus estudios de arquitectura para dedicarse al modelaje, claramente pasta tiene; trabajó para firmas como Channel, Dior, Max Mara, Versace entre otros, llegando a pertenecer al círculo de las Top Model. A los 10 años de trabajo en el modelaje y alcanzando la cumbre de éste, renunció para dedicarse a la música. Su vida musical se ha entrelazado con su vida actoral, donde ha participado en tres películas, una de ellas dirigida por Woody Allen.

Pero creo que lo que más ha dado que hablar últimamente de Carla es su matrimonio con el presidente de Francia Nicolás Sarkozy. Además que anteriormente había dado que hablar por sus romances; los rumores la han vinculado con Eric Clapton, el millonario Donald Trump, Kevin Costner y Mick Jagger.

Carla no dejó su pasión por la música al convertirse en primera dama, sin embrago esta última labor la ha realizado, al parecer, con la misma pasión o profesionalismo, pues se convirtió en la embajadora mundial contra madres y niños que padecen sida, malaria y tuberculosis, a la vez de recibir a niños de Haití, post terremoto; sin embargo, me da la impresión que su postura y valores van sobre el protocolo de lo que es ser una primera dama, pues manifestó su apoyo a una mujer condenada a muerte en Irán, lo que provocó que la prensa la llamara prostituta, no tiene trancas con fotografiarse desnuda, profesionalmente hablando y es capaz de expresar sus pensamientos aunque éstos le traigan consecuencias.